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Una caja nueva de lápices de colores sin usar

En estos días en los que oigo casi a diario en las noticias el crecimiento del sedentarismo en los niños, la violencia en las aulas, los problemas con el tabaco y el alcohol, el aumento del acoso escolar y las funciones paternales excesivas de los abuelos, me dá por recordar mi infancia.

Todas las personas, al recordar su infancia, esbozan una sonrisa de complicidad con ellos mismos, de evocación de todos los momentos que han vivido durante ella.

Ahora, oyendo esas noticias, es cuando me doy cuenta del valor que tiene la infancia, esa etapa en la que te estás abriendo al mundo, en la que para ti todo es nuevo y emocionante, cada aprendizaje es un reto, una ilusión.

Recuerdo mi infancia con una sonrisa cómplice, como el resto de aquellos de mi generación y anteriores supongo. Una infancia llena de juegos en la calle, sin pensar que cualquiera viniera a secuestrarnos, de risas tirados en cualquier portal comiendo chucherías, sin preocuparnos de los kilos de más que podían ocasionarnos éstas.

El colegio era nuestra mayor obligación, y los deberes sagrados después del bocata de nocilla y, por supuesto, la serie de dibujos de turno. Como todos los niños, en mi cole nos hemos metido con los niños, nos hemos peleado, sin que la cosa saliera en el periódico como si de un cataclismo nuclear se tratase.

Por supuesto, ni teníamos movil, ni siquiera usábamos el teléfono fijo de casa, ese gris que marcaba los números con una ruleta, sin el permiso de nuestros padres o mayores.

Y los veranos, cómo no, en el pueblo de los abuelos, sin pensar que la abuela pudiera tener estrés por cuidarnos, o estuviéramos robando su derecho a la jubilacion. Todo el día con la bicicleta por las calles, sin ánimo de hacer ejercicio para prevenir la obesidad infantil, sino por pura diversión. Y sin necesidad de un carril-bici ni nada similar.

Dudo que los niños de hoy en día, esbocen una sonrisa cuando recuerden su infancia, porque simplemente no la tienen. Nos encontramos ante pequeños adultos hechos a imagen y semejanza de la sociedad, que no disfrutan del privilegio de ser niños, sino que se aprovechan de ello para conseguir que todo gire a su alrededor.

Al fin y al cabo, los niños son niños, y siguen tenido la inocencia que nosotros teníamos, solo son víctimas de la sociedad en la que vivimos, en la que en vez de aprovechar el progreso para ser mejores, lo usamos como culpable de nuestros errores.

26 Retales:

Maybellene dijo...

Ah, por cierto: sí, la de la foto soy yo xDD

Jimmy dijo...

JAJAJA, divina.
Tu post me ha hecho pensar (wow...eso no es poca cosa) con respecto a los niños y los adultos.
La vida es injusta.
Fijate que cuando más lindos somos, más inconscientes somos de ello...
Como sea, un beso May!
Ah! LOS AC/DC EL 2 DE DICIEMBRE VIENEN A BS AS...je...todo llega mujer...

silvo dijo...

La de la foto se está divirtiendo mucho,le delata la sonrisa.
Me gusta la apología que haces en defensa del derecho a disfrutar, al menos en una etapa de la vida que es tan importante, así se debe vivir esa etapa, luego ya no se puede, que nadie interfiera en ello, un beso y buena noche

A.Javier López Ibañez dijo...

Veo Maybellene, que hemos tenido infancias muy similares y francamente no la cambio por nada,la de hoy me parecen tan vacías, tienen de todo y ya no saben que pedir...
por cierto lo de la exposición de Sorolla,que me has escrito que no has ido por no tener con quien... no me digas eso que me pongo a llorar.
Bueno a pesar de parecer otro que "tira con bala" yo no te digo nada de cafe, pero si alguna vez quieres ir a algun sitio y no tienes con quien,ya sabes...

Ismael dijo...

Me gustó tu post! cierto todo lo que dices.. los niños de ahora... pff... aunque la culpa es de los padres que los maleducan.. ellos solo se aprovechan de las circunstancias. Nosotros no eramos así.. por suerte nos educaron mejor y tuvimos un entorno mejor.. no se, un entorno más sano, en todos los sentidos..

PD_Yo de pequeño tb me subí muchas veces en la típica atracción de cochecitos de la feria, jaja!

Ciao!

hatoros dijo...

SÍ LLEVAS TODA LA RAZÓN DEL MUNDO
LA INFANCIA HOY SE OLVIDÓ PORQUE LOS ADULTOS SE OLVIDARON DE QUE FUERON NIÑOS Y CLARO, ASÍ NOS VA, COJONES
UN BESO ABRAZAO Y PERDONA POR NO PASAR MÁS A MENUDO

hatoros dijo...

SÍ LLEVAS TODA LA RAZÓN DEL MUNDO
LA INFANCIA HOY SE OLVIDÓ PORQUE LOS ADULTOS SE OLVIDARON DE QUE FUERON NIÑOS Y CLARO, ASÍ NOS VA, COJONES
UN BESO ABRAZAO Y PERDONA POR NO PASAR MÁS A MENUDO

Joaquin dijo...

Qué razón tienes... las cosas han cambiado muchísimo desde cuando yo era un crío... las calles están peor, antes te podías tirar todo el día en la calle jugando, el ordenador o la videoconsola la tocabas más bien poco: normalmente preferíamos la bicicleta a la playstation (cuando yo era muy crío no existía; hasta que no hice la comunión no tuve una). Creo que los críos de hoy en día están sobreprotegidos, y pasan demasiado tiempo delante de la TV o jugando a las videoconsolas o al PC...
La sociedad está cambiando... y no creo que para bien, al menos en ese aspecto.
Por cierto, no sabía que tuvieses vocación de bombera xD

Seba dijo...

Sin dudas planteás algo que es muy actual, pero los problemas siempre existieron para muchas generaciones de niños. Quizás la de los que ahora tienen treinta y pico o veintitantos fue particularmente grata, teniendo en cuenta que apenas un par de generaciones antes hubieron niños que sufrieron la guerra y que no existían dilemas como los de la actualidad que enumerás (con razón, por cierto). Puede que muchos recuerden con cariño su infancia, pero no es mi caso francamente.

noafter2am dijo...

Y nos preocupamos si a los dos años el niño no es sociable, no tiene su propia red de amigos, o no habla, o... Y siempre nos reiremos cuando un niño haga cosas propias de un adulto (ay, tan pequeño).
Y sería mejor que los adultos fuésemos un poco más niños, quizás...

S. Jerusalem dijo...

Me aprece curioso que tras haber visto todo eso en las noticias te recuerde a tu infancia xD.
Lo cierto es que la mia no es muy remarcable, algo dura, pero con sus momentos de risas y aventuras.

Ais, echo de menos esos momentos...

En fin, espero verte el finde entonces en los bajos!
Un beso

Gabiprog dijo...

Bueno...
Me ha gustado tu evocación y tu reflexión.
Soy padre de una niña de siete años y ciertamente el 'entorno' parece que empuje hacía la no niñez, es como si nos dieran patadas en el culo para que nuestros hijos salten directamente a la adolescencia sin todo ese paso magico de la niñez. Ojala sea capaz de capear, afortunadamente mi pareja me ayuda y tiene un sentido común (e individual)que resulta primordial.

Gabiprog dijo...

Por cierto, llevando a mi hija a ver 'Pequeños Invasores' hay una escena memorable donde los chavales deben pedir ayuda con uno de esos telefonos con rulina y agujeros, afinadisimos los guionistas... jejejeje!


(Menuda bombera estabas hecha)

:-P

Nesta dijo...

Jeje, el coche de bomberos era el mejor porque tenía una campanita que podías tocar.

Es una pena la de niños que están perdiendo sus infancias, hay una extraña mezcla entre extremo proteccionismo, y dejadez en la educación.

fernando dijo...

Los niños de ahora casi no ven a sus padres y en muchos casos son criados por los abuelos. ESte matiz es clave. Besos.

acoolgirl dijo...

Pero qué guapaaa!!!

La verdad es que creo que has definido fielmente mi infancia... Nosotras sí que sabíamos!! :)

A mi también me duele ver cómo son los niños de ahora, me dan hasta penilla... Si algún día tengo un hijo jugará en la calle y comerá chuches a mogollón!!

Un besazooo

Orbita_Cementerio dijo...

Hola Maybelline!

Mi infancia fue como has descrito, excepto en lo de jugar en la calle. Yo jugaba en el patio de mi colegio hasta 2 HORAS por las tardes (porque ibamos al cole por la mañana y por la tarde, no como ahora, que tienen jornada continua, craso error....)En eso el colegio era la leche, nos dejaban alli en el patio el tiempo que quisieramos, hasta las 8 de la noche incluso, que era cuando el colegio cerraba las puertas.

Me encantaba bajar a casa con mi madre de la mano y que me comprara un pepito o una bamba de nata en una pasteleria por la que pasábamos siempre...aisssssss que recuerdos.

Yo no tuve mi primera consola (la Mega Drive, que viejuna soyyyyyy jajajajajaj!!!) hasta los 12 años, y mi primer ordenador con 18........

Para mí el problema es de los padres, que no están nada de tiempo en casa con ellos (por el trabajo o porque prefieren irse por ahi de paseo y los dejan con los abuelos), y para entretenerlos pues los ponen delante de la tele o la consola y así les dejan en paz.

Un niño tiene que jugar a cosas de niños, no de adultos, porque luego así salen como salen y con razón.

Que sepas que me paso casi todos los días por tu blog lo que pasa que entre que has estado mucho tiempo sin escribir y a mi también que me daba pereza comentar....

Un abrazo!!

S. Jerusalem dijo...

Pues en ese caso espero que tu madre se lo pase bien en el botellon xDD

Y yo no os lanzo al sexo sin frenos!! yo os lanzo a donde quereis ir, que conste. Y esta vez solo hice una ligera mencion a el, eh? xDD

Espero verte pronto, ok?

Casandra dijo...

Las cosas han cambiado mucho. :(

Qué bonica en la foto, jiji!! ^__^

Un abrazo y encantada de conocer tu blog, volveré a visitarte!!

AUGUSTO ZORRILLA dijo...

El poeta peruano Abrham Valdelomar tuvo la sensibilidad abrumadora para escribir este poema que es uno de mis favoritos y es su visión de su infancia, triste por su vida pero pura, pueblerina pero tan saludable que hizo de él un gran poeta del Modernismo peruano y acá va:

TRISTITIA

Mi infancia, que fue dulce, serena, triste y sola,
se deslizó en la paz de una aldea lejana,
entre el manso rumor con que muere una ola
y el tañer doloroso de una vieja campana.
-
Dábame el mar la nota de su melancolía
;el cielo, la serena quietud de su belleza;
los besos de mi madre, una dulce alegría,
y la muerte del sol, una vaga tristeza.
-
En la mañana azul, al despertar, sentía
el canto de las olas como una melodía
y luego el soplo denso, perfumado, del mar,
y lo que él me dijera, aún en mi alma persiste;
-
mi padre era callado y mi madre era triste
y la alegría nadie me la supo enseñar


Un post lleno de aguda reflexión y nostalgia humana, me hizo recordar a uno que redacte sobre la infancia y los barrios en mi patria, llamado "El Barrio que se nos fue:

http://abstraccionesestrelladas.blogspot.com/2009_08_10_archive.html

Gracias.

AUGUSTO ZORRILLA dijo...

El poeta peruano Abraham Valdelomar tuvo la sensibilidad abrumadora para escribir este poema que es uno de mis favoritos y es su visión de su infancia, triste por su vida pero pura, pueblerina pero tan saludable que hizo de él un gran poeta del Modernismo peruano y acá va:

TRISTITIA

Mi infancia, que fue dulce, serena, triste y sola,
se deslizó en la paz de una aldea lejana,
entre el manso rumor con que muere una ola
y el tañer doloroso de una vieja campana.
-
Dábame el mar la nota de su melancolía
;el cielo, la serena quietud de su belleza;
los besos de mi madre, una dulce alegría,
y la muerte del sol, una vaga tristeza.
-
En la mañana azul, al despertar, sentía
el canto de las olas como una melodía
y luego el soplo denso, perfumado, del mar,
y lo que él me dijera, aún en mi alma persiste;
-
mi padre era callado y mi madre era triste
y la alegría nadie me la supo enseñar


Un post lleno de aguda reflexión y nostalgia humana, me hizo recordar a uno que redacte sobre la infancia y los barrios en mi patria, llamado "El Barrio que se nos fue:

http://abstraccionesestrelladas.blogspot.com/2009_08_10_archive.html

Gracias.

Banyuken.es dijo...

Mi infancia se puede resumir en tres cosas: balón, merienda y cabañas.

Fue increíble. Felicísima.

MidnightSong dijo...

Jo, yo me acuerdo sobre todo de los veranos en el pueblo. Con la bicicleta para todos lados (aquello era deporte y lo demás tonterías), los chapuzones en el río tirándonos desde el puente que tendría unos 3 o 4 metros de altura (ahora me daría miedo seguro!!) e incluso me acuerdo de mi primera "borrachera" ... que no fué moco de pavo, no. Fué a base de ginebra que nos agenciamos de una casa que pensabamos que estaba abandonada (y luego resultó ser que no ... ay dios, la que liamos aquél verano). ç

Recuerdo con mucho cariño esa borrachera. Hicimos como una especie de picnic/botellón (cuando no existía ni el botellón, con lo cuál no descarto que lo inventáramos nosotros, jejeje)y acabamos todos en el río con ropa y todo. Y al llegar a casa y meterme a la cama me daba todo vueltas (y no conocía el truco del pié en el suelo) y tuve que ir al baño. Mi agüela salió de la habitación a ver qué me pasaba y le dije que tenía problemas de estómago. Al día siguiente me estuvo dando el coñazo con que comiera arroz y comida ligera y esas cosas ... siempre pensé que no se hubo enterado de nada, pero recordándolo ahora no estoy tan seguro. Mi agüela no era tonta.

Ainsss, que recuerdos. Solo parábamos en casa para merendar (el tiempo justo) y como mucho para ver El equipo A o "V", jejejeje.

Ya no hay cultura de vivir en la calle. Es una pena.

Un besote, tía.

No me cansaré de decirte lo mucho que me mola lo que escribes (bueno, seguramente sí que me canse ... y dejaré de decirtelo, sin más, jajajajaja)

PD: ¿Servicio de incendios? ¿Tan joven y ya provocando calor entre lo chicos? (es brooooomaaaaaa) ;-)
Muy guapa.

silvo dijo...

Maybellene tienes a Mr Big en el blog "La Vida En Sonidos", un beso y buen finde

isra dijo...

He pasado por aquí en alguna ocasión "rebotado" de A.Javier y creo que nunca te había dejado ningún comentario, pero será por el tema de la infancia que me he animado.

Me encanta lo que escribes, y cómo.

Anónimo dijo...

Muy buen blog y a isra le digo que saque su enfado, contenerse las cosas es malo para la salud, no sea que te vaya a hacer daño