- Que me inviten a una boda. Jamás he ido, jamás iré. Y más cuando la última invitación procede de una amiga de la que no he sabido nada desde hace años. Yo creo que puedo hacer mejores cosas con mi vida que "bulto" en una Iglesia.
- Hacer regalos por Navidad porque "es Navidad!!", y más cuando son familiares o amigos lejanos que ves de año en año sólo por estas fechas.
- Los cumpleaños. Esto es ya de risa. Aquí es que todo el mundo se ha vuelto loco. Yo celebro mi cumpleaños sí, e invito a gente que hace mucho que no veo, sí. Pero lo único que hago es una reunión de amigos, sin regalos y sin nada (y cuando todos pueden). Pues otro tema como el de las bodas. Hay gente que no puede entender que no vas a ir a su cumpleaños para que los demás vean todas las "amiguitas" que tiene cuando esa persona lleva meses o años sin llamarte para saber qué tal. Encima tienes que ir con un regalo, claro, faltaría más. Si no, puedes ser desterrado del país ipsofacto. Aquí en vez de hacer bulto en una Iglesia lo haces durante tres horas en un VIPS (verídico).
- Por no hablar de San Valentín, de Nochevieja o de los aniversarios parejiles. ¿Realmente esas celebraciones con sus correspondientes obsequios significan algo?¿se hacen de verdad?¿se hacen porque así se desea o porque es lo que hay?; la persona que no entienda por qué rechazas su invitación y se ofenda cual cenutrio, ¿merece la pena?
Y por último, motivo y causa del post y de mis ideas delirantes sobre esto de los compromisos: LAS CENAS DE EMPRESA (que no paga la empresa).
Aquí un par de documentos gráficos:

Típica foto de cena de empresa, con espumillón incluido. Está claro quién es el jefe y quién es la secretaria (sí, la rojiteñida del escote), que se sitúa estratégicamente. ¡¡¡Qué buen rollo!!! Seguro que la rojiteñida se lleva a matar con la rubia. Me apuesto lo que sea.

Qué bien os lo montáis, chicos. Vosotros sí que sabéis. Fiestaaaaaaaaa!!! Foto para el "Feisbuk". Seguro que a estas dos almas cándidas no les dan ni los "buenos días" durante el resto del año. Yo tampoco lo haría, con esos estilismos tan pésimos...
Veo muy bien reunirse con los compañeros más cercanos y afines fuera del trabajo. Lo he hecho en varias ocasiones: que si cañas, que si te tomas un Ribera con el que arregla los ascensores, que si luego está casado, que si eres la única soltera, que si ahora dos jarras de sangría, que si el Lunes te voy a ir a saludar porque me has caído muy bien... Vamos, lo típico de todos los días. A estas cenas las denomino la cenas de los proletarios, y me encantan. Se asume que somos compañeros, que vamos a pasar un rato divertido hasta una hora prudente, y nos vamos a sitios baratillos a pasar la noche. Y eso se hace en cualquier momento del año.
Pero amigo, ayer se organizó lo que en principio era la "cena de empresa". Por un lado 40 ñapos sólo en el menú, por otro jefas y coordinadoras con sus respectivos maridos, por otro gente que ya no trabaja ahí y que se le invita para que te des cuenta de que "la que había antes que tú me caía mejor".
Y digo yo, a mí relacionarme con gente no es que me apasione, verlos comer cuan cerdos pues mucho menos y si a eso le sumamos que ahí hay gente con la que no me iría ni a recoger monedas de oro al campo pues...
En estas cenas debes huir de sentarte al lado del jefe supremo, tampoco es aconsejable sentarse al lado del pelmazo que repetirá hasta aburrir las anécdotas de los clientes insoportables, además de aguantar los comentarios de algunos viejos verdes, que alucinan con el aspecto de la chica de la segunda planta, que en el día a día va en vaqueros y cara lavada, y esta noche llega con minifalda y tacones (EJEM). Ya en los postres, los jefes pronunciarán unas palabras agradeciendo a todos el esfuerzo realizado durante el año para que la empresa obtenga buenos resultados (eso mismo se les olvidará a la hora de pedir un aumento…).
Yo, por salud mental, hace tiempo decidí no acudir a ninguna de ellas, pero si vosotras decidís acudir, he aquí algunos consejos:
· No te pongas nada que impida que tus compañeros te reconozcan. Si de diario te pintas como una puerta, sigue como tal. Si no sales de los vaqueros, pues discretita, como siempre. Eso si lo que quieres es no tener encima tuya algún pelmazo toda la noche. Es mucho mejor ponerte un lunes una minifalda escandalosa, o unas plumas en la cabeza, con el café de máquina nadie se atreve a decirte una burrada.
· No vistas como si fueras a un cotillón celebrado en una cochera: exceso de brillos, animal print, moños cardados y labios al rojo vivo. No olvides que es una comida de empresa, estás trabajando, aunque no lo parezca (yo por eso no voy). Menos es más.
· Si prohíbo los brillos y dorados para ellas, a ellos les digo todo lo contrario: por favor, con la excusa de seguir yendo de traje (como todos los días) algunos no se lavan ni el pelo. Me gustaría ver a algunos con un esmoquin de raso, calcetines de colores, bufanda dorada. Ya sé que es un poco noche de fiesta, pero al menos pensaría que algo de modernidad queda todavía en algunos cuerpos.
Suerte, compañeros.
Ah, y como sé que no todo el mundo puede hacer como yo y decir "no, no voy a ir porque no me apetece", se me ocurren (ejem, internet xD) algunas excusas con las que podéis quedar bien (quién siga necesitando quedar bien en este mundo):
* Es mi noche de las siluetas.
* Tengo reunión de alcohólicos anónimos.
* Los viernes tengo que dormir en la cárcel. Cosas de la condicional...
* No es por vosotros... es por mí.
* Uy, ese finde me voy fuera.
* Solo como barritas energéticas de manzana “Power Sauce”.
* En mi país es tradición pintarnos con nuestros excrementos al terminar la cena, para confraternizar y tal.
PD: Qué pesaditos estáis todos los blogguers con lo de la lotería. Sin acritud, eh!


















