Empresa, Navidad, formalismos

Múltiples y variopintos son los compromisos/formalismos a los que cualquiera de nosotros se ve obligado a responder en algún momento de su vida. Yo, por suerte, en este momento "zen" de mi vida, puedo presumir de saber decir sí a lo que me apetece, y no a lo que no me apetece, sin importarme las consecuencias que de eso se deriven. He comprobado que realizar algo sin ganas e ilusión y sólo "porque es lo que hay que hacer", me hace sentir peor. A saber:

- Que me inviten a una boda. Jamás he ido, jamás iré. Y más cuando la última invitación procede de una amiga de la que no he sabido nada desde hace años. Yo creo que puedo hacer mejores cosas con mi vida que "bulto" en una Iglesia.

- Hacer regalos por Navidad porque "es Navidad!!", y más cuando son familiares o amigos lejanos que ves de año en año sólo por estas fechas.

- Los cumpleaños. Esto es ya de risa. Aquí es que todo el mundo se ha vuelto loco. Yo celebro mi cumpleaños sí, e invito a gente que hace mucho que no veo, sí. Pero lo único que hago es una reunión de amigos, sin regalos y sin nada (y cuando todos pueden). Pues otro tema como el de las bodas. Hay gente que no puede entender que no vas a ir a su cumpleaños para que los demás vean todas las "amiguitas" que tiene cuando esa persona lleva meses o años sin llamarte para saber qué tal. Encima tienes que ir con un regalo, claro, faltaría más. Si no, puedes ser desterrado del país ipsofacto. Aquí en vez de hacer bulto en una Iglesia lo haces durante tres horas en un VIPS (verídico).

- Por no hablar de San Valentín, de Nochevieja o de los aniversarios parejiles. ¿Realmente esas celebraciones con sus correspondientes obsequios significan algo?¿se hacen de verdad?¿se hacen porque así se desea o porque es lo que hay?; la persona que no entienda por qué rechazas su invitación y se ofenda cual cenutrio, ¿merece la pena?

Y por último, motivo y causa del post y de mis ideas delirantes sobre esto de los compromisos: LAS CENAS DE EMPRESA (que no paga la empresa).

Aquí un par de documentos gráficos:



Típica foto de cena de empresa, con espumillón incluido. Está claro quién es el jefe y quién es la secretaria (sí, la rojiteñida del escote), que se sitúa estratégicamente. ¡¡¡Qué buen rollo!!! Seguro que la rojiteñida se lleva a matar con la rubia. Me apuesto lo que sea.


Qué bien os lo montáis, chicos. Vosotros sí que sabéis. Fiestaaaaaaaaa!!! Foto para el "Feisbuk". Seguro que a estas dos almas cándidas no les dan ni los "buenos días" durante el resto del año. Yo tampoco lo haría, con esos estilismos tan pésimos...

Veo muy bien reunirse con los compañeros más cercanos y afines fuera del trabajo. Lo he hecho en varias ocasiones: que si cañas, que si te tomas un Ribera con el que arregla los ascensores, que si luego está casado, que si eres la única soltera, que si ahora dos jarras de sangría, que si el Lunes te voy a ir a saludar porque me has caído muy bien... Vamos, lo típico de todos los días. A estas cenas las denomino la cenas de los proletarios, y me encantan. Se asume que somos compañeros, que vamos a pasar un rato divertido hasta una hora prudente, y nos vamos a sitios baratillos a pasar la noche. Y eso se hace en cualquier momento del año.

Pero amigo, ayer se organizó lo que en principio era la "cena de empresa". Por un lado 40 ñapos sólo en el menú, por otro jefas y coordinadoras con sus respectivos maridos, por otro gente que ya no trabaja ahí y que se le invita para que te des cuenta de que "la que había antes que tú me caía mejor".

Y digo yo, a mí relacionarme con gente no es que me apasione, verlos comer cuan cerdos pues mucho menos y si a eso le sumamos que ahí hay gente con la que no me iría ni a recoger monedas de oro al campo pues...

En estas cenas debes huir de sentarte al lado del jefe supremo, tampoco es aconsejable sentarse al lado del pelmazo que repetirá hasta aburrir las anécdotas de los clientes insoportables, además de aguantar los comentarios de algunos viejos verdes, que alucinan con el aspecto de la chica de la segunda planta, que en el día a día va en vaqueros y cara lavada, y esta noche llega con minifalda y tacones (EJEM). Ya en los postres, los jefes pronunciarán unas palabras agradeciendo a todos el esfuerzo realizado durante el año para que la empresa obtenga buenos resultados (eso mismo se les olvidará a la hora de pedir un aumento…).

Yo, por salud mental, hace tiempo decidí no acudir a ninguna de ellas, pero si vosotras decidís acudir, he aquí algunos consejos:

· No te pongas nada que impida que tus compañeros te reconozcan. Si de diario te pintas como una puerta, sigue como tal. Si no sales de los vaqueros, pues discretita, como siempre. Eso si lo que quieres es no tener encima tuya algún pelmazo toda la noche. Es mucho mejor ponerte un lunes una minifalda escandalosa, o unas plumas en la cabeza, con el café de máquina nadie se atreve a decirte una burrada.

· No vistas como si fueras a un cotillón celebrado en una cochera: exceso de brillos, animal print, moños cardados y labios al rojo vivo. No olvides que es una comida de empresa, estás trabajando, aunque no lo parezca (yo por eso no voy). Menos es más.

· Si prohíbo los brillos y dorados para ellas, a ellos les digo todo lo contrario: por favor, con la excusa de seguir yendo de traje (como todos los días) algunos no se lavan ni el pelo. Me gustaría ver a algunos con un esmoquin de raso, calcetines de colores, bufanda dorada. Ya sé que es un poco noche de fiesta, pero al menos pensaría que algo de modernidad queda todavía en algunos cuerpos.

Suerte, compañeros.

Ah, y como sé que no todo el mundo puede hacer como yo y decir "no, no voy a ir porque no me apetece", se me ocurren (ejem, internet xD) algunas excusas con las que podéis quedar bien (quién siga necesitando quedar bien en este mundo):

* Es mi noche de las siluetas.
* Tengo reunión de alcohólicos anónimos.
* Los viernes tengo que dormir en la cárcel. Cosas de la condicional...
* No es por vosotros... es por mí.
* Uy, ese finde me voy fuera.
* Solo como barritas energéticas de manzana “Power Sauce”.
* En mi país es tradición pintarnos con nuestros excrementos al terminar la cena, para confraternizar y tal.

PD: Qué pesaditos estáis todos los blogguers con lo de la lotería. Sin acritud, eh!

Frases que me han marcado últimamente Parte III


Parte I: http://retalessueltos.blogspot.com/2008/12/frases-que-me-han-marcado-ltimamente.html

Parte II: http://retalessueltos.blogspot.com/2009/07/frases-que-me-han-marcado-ultimamente.html

Me encanta esta sección. Ironías, coñas, hipocresías y cinismos varios; ni Coelho, ni Nietzsche ni nada, las mejores frases célebres son aquellas que te sueltan sin pensar mucho y que una acumula o en su MCP o en una pequeña agenda made in China que me he visto obligada a utilizar para captar ideas para el blog. Sí sí, me siento medio periodista. Sólo me falta un ático abuhardillado, unas gafas de pasta y una pipa.


Y, bueno, sí, están descontextualizadas, pero son reales y verídicas. No se han dramatizado los hechos reales, sí se han ocultado nombres para no herir sensibilidades, y no se ha maltratado a ningún "animal", aunque se ha tratado con unos cuantos :)

Estoy repleta, vamos a ello:

"Tú ligas porque hay leyes invariables. A las tías les gustan los macarras con patillas, y a los tíos las zorras sin sentimientos." / Gracias P. yo también te quiero.

"Que ayer me vieras comerme la boca con una asiática no quiere decir nada, yo sigo con mi novia, lo que pasa que tenía esa fantasía."

"Tranquila, ya no te quiero, me he dado cuenta de que eres insoportable."

"Eres la primera tía que me encuentro que no quiere repetir."

"¿Ya te vas? Bueno, entonces lo de follar lo dejamos para otro día, ¿no?."

"¿Este es tu novio? ¿y el otro? ¿entonces cuál?."

"Las tías os podéis permitir calentar a diestro y siniestro, porque luego no sois vosotras las que os váis a casa don dolor de huevos."

"¿De cañas el día 12? Eso es dentro de dos findes... eh... no, no puedo, ese finde voy al teatro."

"Tú... mucho blog, mucho ligoteo, pero a ti te quitan el ADSL y ¿quién eres? nadie."

"Me da que tú no tienes muchas amigas."

"El romanticimos es la etapa entre el "hola" y la cama."

"Recuerdo cuándo quedábamos por Madrid. No sé por qué dejamos de hacerlo. Bueno, sí lo sé, me eché novia y pasé de ti, pero que ahora se puede repetir, vaya."

"Este sábado es tu día de suerte, puedo quedar contigo."

"Nos vemos en tus sueños."

"Tú eres famosa. Ahora mismo las páginas más visitadas de internet son Google, Yourporn y Retales Sueltos."

"¿Cómo se llamaba tu blog?, ¿Sueños rotos?"

"Deberías hacerte más de rogar y no acostarte con alguien la primera noche, aunque te mueras de ganas, es que así los tíos se aprovecharán de ti."

"No me entero; ¿tienes novio o no? Lo pregunto porque, bueno, sigo tu blog, y me pica la curiosidad."

"Me caso en Julio. 23 años me parece una buena edad para casarse, no sé por qué pones esa cara. Además Menganito es mi primer y único novio, y lo va a ser toda la vida."

"Mira, guarda el galán en el bolsillo, ahorrate más cubatas, y vámonos si quieres a tu casa, al meollo del asunto; me aburro mucho contigo, no tenemos conversación."

"Venga, chavala, que sí, que tú sigue viviendo en ese mundo de felicidad y fantasía en el que crees que todos los tíos quieren contigo."

"¿Bondad, dices? Sí, dichosa cualidad restadora de atractivo para cualquier tía."

"Es que a mí me dicen te quiero o que soy especial y desde el primer momento me lo creo."

"Yo siempre he sido un guarro de mierda. Lo que pasa que cuando estaba enamorado de ti lo disimulaba por si te lo tomabas a mal."

"Bueno a ver, hemos quedado a cenar y ver una peli en mi casa, pero no creo que Fulanito quiera nada conmigo, tiene novia, asíque no seas malpensada, que siempre reduces todo a lo mismo."

"Eres la tía más simpática del bar; vale... sólo hay dos o tres más, pero es que no sabía qué decirte."

De infidelidades propias

Ya son varias mujeres "casadas" de mi entorno más lejano las que, tras determinada actitud, enarbolan a tamaño gigantesco la bandera de la fidelidad marital. Y me refiero a "actitud" porque considero que no puedo tachar a nadie de infiel porque alguna noche se haya besado o acostado con otro alguien. En cambio, sí me entristece ver el desamor palpable en mentiras que se puede traducir en otros besos, en otros hombres, en cinismo e hipocresía. Todo, por supuesto, tras ese suave y cómodo velo que supone el mantener de cara a la galería una relación estable.

Es por ello que, tras esta temporada de estar sola y conocer gente nueva, y refiriéndose a este tema, un amigo me decía "como tú, como nosotros, como todos". Hablábamos de el hecho de tontear con una persona, con otra. Le corregí diciendole que yo soy una "monógoma sucesiva". Supongo que es porque las personas a veces nos inventamos cosas para sentirnos mejor puesto que en esta sociedad, y menos siendo mujer, a día de hoy no se puede alardear de infidelidades, ni siquiera de relaciones esporádicas.

Pero tengo que admitir que dentro de esa monogamia sucesiva y sus lapsos de tiempo, fui infiel. Dos veces. Nunca he utilizado la palabra "infidelidad". Fueron determinadas situaciones. Quizá para muchos no justificables. Pero así son las cosas. Cosas que pasan cada día y que se guardan en secreto. La gente las comete y después se arrepiente y se siente sucia. Yo no me sentí nunca culpable, todo lo contrario. Confundí el amor, y no me sentía ni querida ni respetada. Y vale sí, sin misticismos. La carne es débil cuando hay un maromo culto e interesante delante, pa' qué engañarnos. Y siempre me ha gustado conocer gente nueva xD

La primera infidelidad fue clave para el nacimiento de "Maybellene" y Retales Sueltos. Poniendo todo en una balanza, creo que fue muy positivo, a pesar de que moralmente sea recriminable. Pero recordad que no se debe juzgar nada bajo el punto de vista subjetivo de tu tiempo, espacio y experiencia, ya que la vida puede colocarte en el lado opuesto dentro de unos años.

Yo pasaba por una etapa de bajísima estima personal (no siempre me he creído perfecta, aunque lo era, claro). No estaba enamorada, y además no se me trataba adecuadamente. Lo diremos así. "Él" no era especialmente atractivo, pero sí culto, interesante y abierto. Hablábamos de sexo sin pudor y sin problemas. Me ayudó a desmitificar todos mis esquemas. Nos vimos cinco o seis veces, en varios bares, por la calle; nos besamos, reimos, coqueteamos. Estuvo bien mientras duró. Pronto, con fuerza y seguridad, rompí con todo lo que me rodeaba y empecé desde 0.

Al tiempo me eché otro medio-novio. "Medio" porque no considero que fuera una relación estable ni de compromiso cerrado, pero en definitiva, si había algo más. Duró varios meses. Pero en esos meses un día me topé con el de la infidelidad uno.

Qué triste es a veces el paso del tiempo. Te das cuenta de que lo que importa es tu percepción. Ahí estaba. Mi varón dandy particular, mi mito erótico, mi Puentes de Madison, convertido en un tío aburrido y sin morbo. Las situaciones, que cambian. El aparecer en determinado momento te otorga unas cualidades y privilegios que a veces no tienes.

Yo seguía con el medio-novio. O el novio y medio. Una noche conocí a un chico espectacular. Entramos en un bar. Esa noche yo iba de "acompañante". Se reunía mucha gente que yo no conocía. Había humo y la luz era de baja intensidad. Yo enseguida me fijé en él. ¿Por qué? No lo sé. El karma, la intuición o las bragas húmedas. Quién sabe. Me senté a su lado y durante dos horas no hablé. Sí, al principio soy muy callada en esas situaciones. Me planto la sonrisa de "chica buena y educada". Luego ya cuando se empieza a hablar de sexo, de música, y de guarradas varias me convierto en semiprotagonista. Es lo que tiene...

Pasamos de no hablar durante dos horas a hacer de la noche algo de los dos. Sé que él se quedó más tiempo para estar conmigo. Teníamos bastante en común. Miraditas, tocamientos impuros cuando el resto no miraba, y seguimiento sigiloso hacia el baño, donde nos "liamos". Nadie se enteró nunca. Y ahí quedó todo. Ahora sólo hay algún email contado y escaso. Recuerdo esa noche a veces.

Odio los cinismos y las moralidades impuestas. Odio crucificar a la gente, odio las lamentaciones, las culpas... Y me gustan las desmitificaciones y las relatividades.

Cuando AME y RESPETE a una persona, cuando esa persona me ame y me respete, no tendré razones para buscar nada fuera de esa relación. Ojalá así sea.

Hay relaciones que funcionan y se sustentan en infidelidades ocasionales. Conozco varios. Yo no me atrevo a decir que eso esté mal. Es obvio que lo ideal sería que las cosas se hablasen y se acordasen, pero hay veces que lo que nos enseña la sociedad influye por encima de las ideas y deseos propios, y hay gente que no puede admitir vivir así por convicciones externas, y prefiere hacer del tema algo tabú. Pero sigue existiendo.

De ello converge otro tema vivido varias veces en mi presencia que me es absolutamente intragable (y eso que una ha tragado mucho xD y tiene estómago para todo). De no sé si ese "desamor", o simplemente falta de deseo y actividad sexual que se da en parejas de años, surjen deseos y necesidades que se van albergando al fondo del aparato reproductor y que afloran en situaciones donde el alcohol fluye libremente.

Hablo, por supuesto, de calienta pollas y calienta tangas varios. Gente que considera un beso como lo peor del mundo, pero que, mientras no se llegue al contacto bucal (o vocal? xD), pueden pasarse la noche toqueteando, insinuando y zorreando con todo lo que se mueva. Situaciones cuyo fin no es más que sentir cómo aún puedes calentar a la gente. Pero claro, como tienes "novio", pues no vas a hacer nada. Sólo aliviarte un poco a costa de pepinos sensibles. Más de una de éstas, al saber de mis historias e historietas, me mira por encima del hombro.

Recordando estas situaciones con detalle, tampoco me siento orgullosa. Simplemente no le doy más vueltas y saco lo positivo y válido de todo ello. Seguro que a raíz de todas las equivocaciones de mi vida, tengo los cimientos tan sentados.

Y no, por supuesto que no me gustaría sufrir una infidelidad, pero antes de no querer pasar por esta situación, opto por no sufrir también todo tipo de mentiras, desconfianzas, engaños, desprecios... Que los hay de muchos géneros y subtipos. Más ocultos, menos obvios y más aceptados socialmente; y que sí sé lo que son.

El compromiso no se exije. El amor no es pedir, es dar. Y tú darás lo que recibas, y respetarás en la medida que se ganen tu respeto.

Un regalo

Hoy me siento generosa, muy generosa, y es por ello que quiero hacer un regalo (uno por persona, eh! abusones...), a todos aquellos que:

- Escupen en medio de la acera, en el arcén del metro, y en cualquier otro lugar público por el que en breves segundos voy a a pasar yo.

- Desconocen el término "auriculares" y me amenizan la velada en el tren a ritmo de "Baila Morena".

- Añaden una S a la segunda persona del singular del pretérito indefinido (dijisteS, hicisteS).

- Hacen caso omiso de una cosita que se llama "intermitentes" y que, oye, pues son básicos para conducir y no morir en el intento. Gracias a todos.

- Los que son incapaces de ceder el asiento a un anciano o anciana de 90 años y cuando el/la susodicho/a hace aparición, comienzan a leer el periódico o a dormirse.

- A todos los de Orange, Vodafone, etc. cuyo numerito favorito es el de mi casa... y a sus 12 o 13 llamadas semanales.

- Se empeñan en darme consejos vitales del tipo "pues claro que vas a tener hijos", "estás deseando tener novio", "para cualquier tío sólo eres un trozo de carne", "los hombres se aprovechan de chicas como tú", y demás sandeces.

- A aquél que decidió que en las bolsas de "panes" de perrito vinieran 6, y a su mortal enemigo, que decidió que en los paquetes de salchichas se incluyeran sólo 5.

- Comentan en un blog sin leer el texto, y sobre todo a los que dicen "Siempre te leo pero nunca me dio por escribirte, hasta ahora" :D

- Van de libertarios sexuales por la vida, contando todas sus múltiples e intensas aventuras, haciendo gala de una supuesta mente ultra - abierta.

- A los que hablan con la boca llena, hacen ruido y sorben cabezas de gambas.

Pues eso, que os regalo algo que me pone muy triste, que va con vosotros, y que amarga a cualquiera: UN PLATO DE ACELGAS

Míralas :(



Y sí, me voy a pasar el resto de mi vida cocinando acelgas, a este paso...

Mientras tanto, aún tengo mucho trabajo, y varios enemigos mortales, pero poco a poco...


EL CIBERNOVIO



Te gusta alguien. Te gusta mucho. Te produce todos los síntomas propios del enamoramiento. Sólo hay un pequeño detalle: no conoces a ese "alguien" o, al menos, no en persona.

Te lo preguntas los días que te levantas pensando en esa persona con risa de subnormal, y antes del café número uno te cuestionas "¿cómo me puede gustar tanto alguien que no conozco?"

Creo que a todos nos ha pasado. Hemos conocido a gente interesante por internet, que nos ha despertado ese "algo" que hacía tiempo que nadie en nuestra vida "real" nos despertaba.

Estas historias son similares, ya casi típicas, cíclicas. Normalmente conoces a ese alguien por un foro, un fotolog, un blog, MSN, redes (anti) sociales... Primero, sólo es un nick. Cotilleas perfiles, escritos, opiniones. ¿Tendrá foto?

Si esa persona no lo estaba ya, pasa a algún medio con el que puedes charlar todos los días, como MSN. Dichas conversaciones van in crescendo, al igual que los nervios y la ilusión cuando ves a esa persona "iniciar sesión". Se acaba convirtiendo en el principal receptor de tu día a día, de lo que te pasa, de lo que sientes, de lo que odias y de lo que quieres.

Parece que nadie te ha entendido como él/ella hasta ahora. Lees cosas en la pantalla que no oyes a tu alrededor. Y sonríes. Al final acabas descubriendo que estar fente al PC te otorga más ilusión que otras muchas cosas que hacías antes.

Esa persona siempre está ahí.

Avanzada la relación, en algunos casos, se pasa a los sms de texto por teléfono, y a las llamadas, que serán el inicio (y el fin a veces), de una conversación REAL.

Creo que si hay algo común en estas ciberrelaciones es que, como la tecnología, avanzan a la velocidad del rayo. Probablemente, después de un mensaje, vendrán otros muchos. Después de una llamada, ya las ventanas de chat darán paso a muchas llamadas más.

Y más o menos en este punto es cuando aparece la "delgada línea roja". Traspasarla o no, depende de cada uno.

Yo he pasado por situaciones así. Aunque me considero una persona sencilla, honesta y directa, no soy simple, ni común. Tengo facilidad para relacionarme con los demás, pero no para crear verdaderos lazos de afectividad con nadie, y tampoco para encontrar, descubrir y enlazarme con gente afín a mí, a mi modo de ser, de ver la vida, el presente, el futuro.

Traspasar esa línea roja cuyo origen remoto es el ciberespacio, me ha dado muchas más alegrías y sorpresas que disgustos. He conocido amigos verdaderos, lejanos y cercanos. He ampliado mi círculo de conocidos cuando salgo por Madrid. He conocido amantes de media noche, de un día y de dos. A tías estupendas a las que admiro.

Y bueno, A ÉL (a ti).

Es probable que esas personas también estén a mi alrededor. Pero yo no las conozco. No puedo manejar el espacio, el tiempo, las casualidades. Intento aprovechar escenarios como los bares, como el trabajo... pero no ha surgido así, o muy pocas veces. Quizá por internet nos expresemos de manera más pura, más sin tapujos, más sin miedos. Y si en este escenario, de vez en cuando, algo dentro me dice que esa persona es para "mi vida", no creo que deba desaprovechar la oportunidad.

Fran, Silvia, Pablo, Randy, Tere, Rober, Kike, Madi, etc.; tanta gente especial, tantos amigos que han pasado al plano real.

Sé que cuando dices que conociste a determinada persona por internet, casi todo el mundo te toma por friki. Te advierte, se asusta, se sorprende, se ríe. Te dice que un día te vas a topar con un psicópata o con un violador.

Concluyo diciendo que probablemente las ciberrelaciones tengan las mismas complicaciones que las de "carne y hueso". Puedes protegerte físicamente detrás de la pantalla, pero no existe un protector de pantalla para los sentimientos.

Por desgracia hay dos problemas clave: 1) las personas que no se muestran como son (cosa que a los dos días es más que evidente, por suerte), 2) la idelización que nos creamos de la persona a raíz de los ratos que charlamos con ella. Desgraciadamente, nosotros no somos eso. Lo que escribimos, aquí en los blogs o donde sea, es una parte agradable/interesante de nosotros. Puede ser la puerta a algo más, pero no siempre esa puerta se abre.

Sé que algunos lo dudan, pero ésta soy yo, aquí y en la vida real. Más o menos. He conocido en persona a dos comentaristas de este blog. Y no creo haberles decepcionado. Tampoco al resto.

Aunque por supuesto echo de menos cuando la gente se conocía cara a cara, y se intercambiaba teléfonos en vez de preguntarse si tienen Facebook.



Por eso, ahora me gustaría hacerme un buen vaso de café con leche caliente, asomarme a un balcón, lanzarte señales de humor y decir: ey, me ves? soy yo, la del pijama celeste.

Los tiempos cambian.

CONVERSACIÓN ENTRE SEÑORITAS INTELIGENTES

Una amiga (X) y yo (Y), hablando de nuestras minucias. Conversación cibernética interesante que refiero y transcribo aquí porque me encanta, dentro de mi misogínea acusada, encontrarme con otras mujeres de mente masculina con las que poder hablar de todo en todo momento, sin tapujos y sin gilipolleces. Y porque me parto la caja, vamos.

X: Hola mi putita preferida

Y: Hola putón verbenero

(...)

Y: pero con ese te liaste o no

X: no, sólo fue una chupadita rápida en el baño

Y: jajajajajajajaja... sólo una chupadita dice, qué bien te lo montas

X: tú tampoco te quejes, que en tus tiempos de golfa sin escrúpulos ibas haciendo guarradas por los rellanos impunemente

Y: claro hombre, como tú dirías, una chupadita a tiempo nunca viene mal, el morbo es el morbo

X: sí hija sí... pues eso, pero me pasa que ahora me ha llamado para quedar, ¿por qué te llaman los que no quieres nada con ellos? coño! que te la he mamado, no quiero ir al cine!

Y: bah tú pasa, perderá encanto, si no te mola, adiós... porque como sea como los que me encuentro yo, que no pueden creer que quieras un polvo sin una boda posterior...

X: es que esa actitud es precisamente la que atrae, no sé si por masoquimo, por reto reto...

Y: pues sabes? Fulanita el otro día lo hizo en medio de una pista de baloncesto, a las 4 de la mañana... por lo visto el churri tiene una tranca de las que hay pocas

X: qué suerte, claro, y tú pidiendola detalles, como si no te conociera...

Y: claaaro, pues no me mola a mí ni nada que me contéis todo con pelos y con señales... literalmente XD



:)

Pequeña reseña de mi gran viaje

No soy nada dada a escribir nada catalogable de "anecdotario personal". Si bien, teniendo en cuenta el final de mi anterior entrada y la enorme necesidad de intentar explicar con palabras lo que he vivido la semana pasada, hacen diferente el caso. No obstante, no me extenderé mucho y pondré a prueba mi capacidad de síntesis.

Casi que podemos poner como punto de partida esta entrada de un blog en horas bajas (como estaba yo desde verano), que escribí sin muchas ganas: http://retalessueltos.blogspot.com/2009/10/existe-un-tiempo-para-amar.html

Yo, enemiga acérrima del buenrollismo, de los arco iris, de los campos de fresas, de las casualidades, del misticismo, de los encuentros, de los sentimentalismos y del montón de mierda espiritual de Coelho; veía terminar un año duro (otro...), plagado de desencuentros, decepciones y lágrimas silenciosas, que acrecentaría aún más mi hastio y misantropía, sin un atisbo de NADA más.

Pero sí, a veces va a resultar que los planetas se juntan y mierdas de esas, y que algo te dá fuerzas para buscar y aprovechar las oportunidades al vuelo. Y decir: ésta es mía.

Se acercaban los 15 putos días de vacaciones que no había tenido durante el verano. ¿Planes que tenía? Ver de nuevo la Trilogía de El Padrino y mis recomendaciones de Fimaffinity que tengo en Incoming XD, pasarme el Dead Space, ir a beber litronas al parque con mi amigo Rober o a casa de alguien a inyectarme ron en vena. Vamos, lo normal.

Y, meses atrás, conocí a alguien increíble gracias a este blog. Bueno, le conocí hace mucho, pero le descubrí tres semanas o cuatro antes de empezar nuestro camino. Y no, no hablo de un ligue, un rollo, o un cibernovio ni nada similar. Se trata de alguien que entiende, como yo, el concepto de querer a las personas por encima del rol que desempeñan en tu vida (era así, no? ;)).

Un "cuando quieras y si no tienes nada que hacer me agregas al Messenger" (lo típico), unas frases, unas risas y poco más... bastaron para decir "me gustaría algún día hacer un viaje así y así (...)" y un "dónde hay que firmar" (a lo que seguió el "sí, venga, qué locura" y bla bla bla").

Locura o frikada sin parangón, todo vale, la cosa es que me fui (nos fuimos), juntos una semana por tierras castellanas y extremeñas, sin GPS, sin habernos visto antes en persona (sí, lo has entendido bien XD).

En fin... qué no sé qué decir. Sólo que a los litros de café, a los desayunos, a los múltiples botellines, al jamón, al vino, a la naturaleza, música, carretera... y demás elementos del paraíso terrenal; se sumó la mejor compañía que he tenido nunca, que además me permitió llegar a Cáceres y encontrarme con otro grupo de gente maravillosa al que tenía porrón de ganas de conocer. Y qué bien me siento. JODER.

GRACIAS por los probablemente mejores días de mi vida.

Pues eso, que estoy de maravilla vamos... No me he muerto, como alguna desearía, ni me han violado una sola vez (o si? XD). Tengo que hacer más locuras de vez en cuando, y seguir rellenando mi vida con esas personitas (pocas), que merecen tanto la pena.

Fotitos para decorar la entrada (y no, no pongo fotos de ÉL porque el 80% de los que entráis sabéis quién es y el otro 20% sois muy cotillas y ya os lo diré en private XD):




















Se me olvidaba vivir

La muerte siempre anda cansada. Le gusta dormir desnuda y que le miren en silencio y en la distancia. Tiene sueños hermosos que nunca intenta llevar a cabo y que se rompen cada mañana cuando suena el despertador.

Nadie espera a la muerte cuando llega cada día de trabajar. No tiene con quien comentar su día a día y esto es algo que le amarga constantemente y le produce un humor de perros.

A la muerte nunca le han besado de verdad. No sabe amar. Ha compartido algunos meses con algunas parejas con las que simplemente le convenía estar.

La muerte suele escribir en su diario una página cada 53 años. Hoy está triste porque se ha quedado sin hojas. Vaya tontería, ¡¡pero si siempre escribía lo mismo!! No lo entiendo. Ella no tiene nada que contar. Cada día hace lo mismo, ve a las mismas personas y va a los mismos lugares. Su vida no se puede contar con letras, porque a nadie le interesaría leerla. Ella mancha su dedo en tinta y va pasando las hojas, y ese rastro negro es toda historia que pudiera contar.

La muerte no lee novelas, pero sí le gusta hojear libros de pintores famosos. Mira sus cuadros y se imagina qué clase de vida debieron de llevar antes de que ella fuera a visitarles.

La muerte no recuerda nada, no oye música ni puede llorar. No siente nostalgia, no siente inquitudes, nunca se atrevió a realizar locuras.

La muerte ve el futuro como un ovillo de lana azul con el que poder hacerse un jersey, y protegerse así del frío de las últimas mil trescientas noches.

A la muerte le encanta escuchar agazapada historias de miedo alrededor de una hoguera, pero es tan curiosa e impaciente que siempre se acerca más de lo que debiera al que las cuenta: este queda para siempre en silencio; y ella con la infinita duda de cómo terminan.



Yo no quiero morir día a día. No quiero que cada día sea un día menos, sino un día más. Quiero realizar mis proyectos, sueños, inquitudes y locuras. Quiero equivocarme, quiero llorar, quiero reir, quiero sentir de nuevo la decepción y quiero emocionarme con la música y el cine. Quiero estar con la gente que deseo estar y rellenar mi diario de historias personales, buenas, malas y regulares. Eso significará que estoy viva. Y no todos pueden decirlo.

Por ello, mañana me voy a un viaje un tanto extraño. Por primera vez, salgo de casa sin rumbo fijo. He cogido 15 días de vacaciones y esta semana la pasaré fuera. Mañana sabré donde voy, y conoceré a la persona con quién voy. Sé que será genial. Me siento como una "Easy Rider" moderna.

SI LA ENVIDIA VOLARA, NO VERÍAMOS EL CIELO

¿Existe la "envidia sana", o la "envidia buena"?

Napoleón decía que la envidia es una declaración de inferioridad y creo que no le faltaba razón.

Creo que, simplemente, NO EXISTEN estos subtipos... la envidia es absoluta, por lo tanto no admite variables más bondadosas. Esas son sólo justificaciones para autoconvencerse de que envidiar algo (o a alguien) podría llegar a ser bueno, cuando en realidad no es así.

Y tampoco me sirve disfrazarla de espíritu de superación.

Estoy harta de que, asumiento que absolutamente todos tenemos defectos y problemas (yo personalmente no le deseo mi vida a nadie), no puedas disfrutar de algo que te sale bien, no puedas destacar positivamente por encima del resto, ser feliz, reir y hacer reir a los demás, amar y ser amada, ser el centro de atención de alguien, hablar con orgullo del puesto de trabajo que has conseguido, de la Carrera o el curso que has aprobado, del chico que se ha enamorado de ti, de los kilos que has perdido, de lo guapa que te sientes o de lo cojonudamente bien que conduces, escribes o hablas.

Y no puedes, en la mayoría de las veces, porque siempre habrá alguna arpía, falsa e hipócrita, que en vez de centrase en sus propios objetivos vitales, se centrará en destruir los tuyos, bien porque simplemente estés acaparando parte de la atención que ella cree merecer, bien porque no soporte que a otra persona le vaya mejor o bien porque directamente no pueda admitir que hay gente mejor que él/ella.

Triste, muy triste. Todos tenemos problemas de autoestima y deseamos cosas que no tenemos (materiales o no), pero me niego a pensar que ello sea justificación suficiente para putear a quien se nos antoja objetivo a matar.

Odio a estas SERPIENTES. Pero a mí, no me vencerán.



Cuenta la leyenda que una vez una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga. Esta huía rápido con miedo de la feroz predadora y la serpiente al mismo tiempo no desistía.

Huyó un día y ella la seguía, dos días y la seguía... Al tercer día, ya sin fuerzas, la luciérnaga paró y le dijo a la serpiente:

- ¿Puedo hacerte tres preguntas?

- No acostumbro dar este precedente a nadie pero como te voy a devorar, puedes preguntar, contestó la serpiente.

- ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia? preguntó la luciérnaga.

- No, contestó la serpiente.

- ¿Yo te hice algún mal? dijo la luciérnaga.

- No, volvió a responder la serpiente.

- Entonces, ¿por qué quieres acabar conmigo?

- Porque no soporto verte brillar...


(Extraido de un libro de Bernando Stamateas)

Un ateo en el Cielo

¿Qué pasaría si Dios y el cielo existieran de verdad?
¿Qué solo irían los creyentes?
¡No fastidies hombre! No me vengáis ahora con aquello de que sólo los creyentes son buenos. No volvamos a las cruzadas.

Puestos a imaginar, que no es poco, imaginen la llegada de un ateo hasta la garita de San Pedro.

-¡Buenas!

-¡Buenas! ¿Qué quería?

-No sé… he llegado hasta aquí y…

-¡Vale!... normal.

San Pedro que agarra su libro de entradas (¿tendrá libro de salidas?) y empieza a hacerle preguntas al individuo… edad, número de DNI, afiliación política, etcétera. Vamos , lo normal.

-Muy bien, buen hombre. Y a qué religión pertenece usted.

-Pues verá… yo soy ateo.

-Así que para usted Dios, el cielo y un servidor no existimos ¿No?

-La verdad… es peor… Espero que sepa disculparme.

-¿Peor?

-¡Sí! Me he pasado toda la vida convenciendo a “todo quisqui “de que esto era una trola.

-Ya veo… Pero no entiendo qué hace usted aquí.

-Tal vez me han confundido con ese señor de blanco que han mandado hacia abajo al llegar a la bifurcación.

-¿Se refiere a Juan Pablo II?

-¡Sí! Ese. Es que no me salía el nombre.

-Ahora voy entendiendo algo. Lo cierto es que me ha extrañado que no estuviera su nombre en la lista.

-¿No está mi nombre?

-¡No!... el de Juan Pablo II. Por cierto ¿Cómo se llama usted?

-Adolf Hitler

-¿Cómo?

-Es broma, me llamo Juan Pérez.

-¿Juan Pérez?

-¡Sí!

A San Pedro no parecía hacerle gracia tanto “cachondeíto” por parte del ateo. Pero tampoco le agradaba las sorpresas que el divino le estaba dejando en su libro de entradas.

-Juan Pérez

-¿Qué?

La voz de la variante del Cancerbero en las alturas empezaba a parecer un gruñido del primero.

-Lo siento, pero me temo que soy hijo de padre soltero.

-¿Habrá sufrido mucho en la vida?—el deje estaba entre ironía e ira a secas.

-No mucho. Siempre hice lo que me gustaba.

-¿Hijito de papa?—San Pedro siempre fue un santo con muchos prejuicios y muy poca paciencia y es esta ocasión de tener espada no hubiera dudado en cortar la oreja a aquel ateo descreído, la pregunta era la única espada que blandía por ahora.

-¡No! Rescate de montaña.

La cara del santo portero se iluminó.

-¿Usted es el que salvó aquel autocar de niños pero luego cayó al vacío?

-El mismo que viste y calza… bueno no… porque aquí vamos todos en bolas.

-Ustedes los ateos siempre se quieren traer recuerdos de allí abajo… Ande, pase.

El ateo pasó para adentro donde se llevaría miles de sorpresas, pero creo que, por ahora, no me queda imaginación para tanto, así que esto se acaba aquí.