- Escupen en medio de la acera, en el arcén del metro, y en cualquier otro lugar público por el que en breves segundos voy a a pasar yo.
- Desconocen el término "auriculares" y me amenizan la velada en el tren a ritmo de "Baila Morena".
- Añaden una S a la segunda persona del singular del pretérito indefinido (dijisteS, hicisteS).
- Hacen caso omiso de una cosita que se llama "intermitentes" y que, oye, pues son básicos para conducir y no morir en el intento. Gracias a todos.
- Los que son incapaces de ceder el asiento a un anciano o anciana de 90 años y cuando el/la susodicho/a hace aparición, comienzan a leer el periódico o a dormirse.
- A todos los de Orange, Vodafone, etc. cuyo numerito favorito es el de mi casa... y a sus 12 o 13 llamadas semanales.
- Se empeñan en darme consejos vitales del tipo "pues claro que vas a tener hijos", "estás deseando tener novio", "para cualquier tío sólo eres un trozo de carne", "los hombres se aprovechan de chicas como tú", y demás sandeces.
- A aquél que decidió que en las bolsas de "panes" de perrito vinieran 6, y a su mortal enemigo, que decidió que en los paquetes de salchichas se incluyeran sólo 5.
- Comentan en un blog sin leer el texto, y sobre todo a los que dicen "Siempre te leo pero nunca me dio por escribirte, hasta ahora" :D
- Van de libertarios sexuales por la vida, contando todas sus múltiples e intensas aventuras, haciendo gala de una supuesta mente ultra - abierta.
- A los que hablan con la boca llena, hacen ruido y sorben cabezas de gambas.
Pues eso, que os regalo algo que me pone muy triste, que va con vosotros, y que amarga a cualquiera: UN PLATO DE ACELGAS
Míralas :(

Y sí, me voy a pasar el resto de mi vida cocinando acelgas, a este paso...
Mientras tanto, aún tengo mucho trabajo, y varios enemigos mortales, pero poco a poco...


